H2O

Teresa Tomás

 

Intento de construir una casa y rodar en su interior.

Sin estrategias, lejos de los encuentros, los pájaros

fueron espantados. Luto, cuerpo de lágrimas, LLUVIA.

La casa está por construir. Caracol, camino de plata.

Posibilidad de que no haya casa, tampoco hubo cuerpo

para los ojos del ángel.

Lágrimas de un espacio deshabitado en el árbol que

enraíza en oído. Ramas como terminaciones nerviosas.

Gotas de agua como neuronas, columpiándose.

Bautismo infinito.

Han bajado la escalera, desnudas, coreografía para

convertirse en fuente. El murmullo del silencio, LLUVIA

en ese instante que pasa a ser otra cosa.

El agua roza el tejado, nadando, cruza las imágenes.

Bebe de las sombras y empapada da de beber.

Tejado cambiante como el mar, como la melena de un

niño recién peinado.

Agua transformada en las puertas de un armario.

Materia buscando su forma.

LLUVIA desnuda, inocente, quiere vestirse. Helicoide que

refleja la distorsión de las puertas. Casa como vestido.

La gota se enrosca en la espiral, rueda de las transformaciones.

Vestida con conchas, como si se tratase

de una lagartija de tejas, camina entre las aguas.

LLUVIA vestida se llama MAR.

Siete colores como parpadeo, señal de cambio, túnel

de espejos. Muda de traje para vestirse de pez.

Trajes hechos a medida, bolsillos como aletas.

El agua no se refleja en el agua pero si se multiplica.

Los peces no nadan solos, las imágenes tampoco.

Poesía que demuestra lo que dice. Personajes puntillistas

del volumen. Pintando con esculturas, tránsito.

Pulpo como mancha, como charco en el mar, roto

para volver a desnudarse. Cuelga sus trajes, se va a

dormir. Desposeída se entrega al espacio, la inmensidad

se convierte en intimidad.

El armario se transforma en cama. Dos pares de

hipocampos guardan la escena. MAR se cubre con la

puerta que ahora es sábana. Dispuesta a soñar, es

elevada por un ramillete de globos. La cama con tiempo

despierta en silla, el espacio también tiene sueños.

En la antesala de la última transformación, las gotas

sentadas esperan como notas negras en un pentagrama.

El problema es la elección, la narración es el proceso.

El cielo está amueblado. MAR en lo alto se transforma

en NUBE con forma de sillón. Trono para que el espectador

pueda contemplar.

 

FUENTE: CATÁLOGO LA CASA POR EL TEJADO.